Ginés Marín

La gran novedad del escalafón

Sólo media temporada, pero tan esperanzadora... Ginés Marín tomaba la alternativa en Nimes, por Pentecostés, mediado mayo. Irrumpía en el escalafón superior con la vitola de novillero puntero, fraguado en el circuito de ferias y con un apoderado fuerte respaldándole. No bajó la dimensión recibido el doctorado, al revés, se ganó a pulso un jugoso número de contratos y fue una de las primeras opciones en la segunda mitad de temporada, allá donde hubo que tirar de la sustitución. Se convirtió, de hecho, en la gran novedad en la gran cara nueva del escalafón superior.

En mayo, el pacense nacido en Cádiz, apostó fuerte. Presentaciones de campanillas en Sevilla y Madrid para despedirse de novillero y lustrosa alternativa en el Coliseo de Nimes con Morante y David Mora, de padrinos. Aquella tarde, cortó una oreja del 'Zalduendo' de la ceremonia. Córdoba, Badajoz y, sobre todo, Santander, respaldaron ese toque de atención. En Cuatro Caminos, Ginés impactó al cortar tres orejas con una contundencia impropia de un joven que apenas contaba las semanas desde su alternativa.

Tampoco le volvió la cara a los dos grandes puertos de agosto. Pese a no lograr trofeos, la sensación tanto en Málaga como, sobre todo, en Bilbao, era de proyecto importante. Aquel día en Vista Alegre no le pesó la tarde, aunque Diego Urdiales lograra desorejar a 'Atrevido' de Alcurrucén, Ginés Marín tiró de casta y convenció a todos. Una vuelta al ruedo que incluso supo a poco.

De ahí a final de temporada, una decena más de paseíllos para terminar el curso por encima de la veintena como matador de toros. Hubo triunfos en Ejea de los Caballeros (Zaragoza), Consuegra (Toledo), Zafra (Badajoz) y Medina de Pomar (Burgos). El epílogo, en la Feria de El Pilar, donde entró por la vía de la sustitución, también dejó una grata sensación. Sembrar para el futuro. Aunque Ginés Marín es ya toda una realidad.