Colombia

La juventud como baluarte

Por Alberto Lopera

Taurinamente el 2018 en Colombia ha sido un año marcado antagónicamente por dos tendencias muy definidas: el auge en el resurgimiento de una nueva afición y la disminución de festejos en ciudades y provincias.

Esta segunda tendencia negativa se ha visto claramente reflejada en el menor número de corridas de toros realizadas en las grandes ferias tradicionales: Cali, Manizales, Cartagena, Medellín y Bogotá que sumaban 28 corridas de toros solo efectuaron 19, casi un 40% menos. Exactamente igual ha ocurrido en la provincia y ciudades intermedias como Cúcuta, Bucaramanga, Armenia, Ibagué y Popayán donde prácticamente se ha extinguido la fiesta de los toros.

Lo anterior tiene por causa el fomento de movimientos animalistas anti taurinos apoyados en su mayoría por entidades oficiales claramente declaradas como el caso de Bogotá, donde el alcalde Peñalosa abiertamente se ha declarado “enemigo de la realización de corridas de toros en La Santamaría” poniendo múltiples trabas para la adjudicación de la plaza ante la orden de la Corte Constitucional que declaró la legalidad de las mismas.

Otro factor que insidió en la reducción en el número de festejos tiene que ver con la nula promoción a la fiesta en los medios de comunicación donde noticias como la visita del Papa a Colombia, el mundial de fútbol, las elecciones de nuevo Presidente de la República, etc., coparon los espacios de prensa, radio y televisión, dejando pérdidas en los empresarios que se atrevieron a montar algunos festejos en la provincia con muy escasa asistencia de aficionados.

Afortunadamente y en forma antagónica otros conductos como las distintas redes sociales han sido el medio masivo para la generación de noticias y de una nueva afición: los jóvenes milenios. Cada día aumenta su presencia y conocimientos gracias a estas nuevas tendencias informáticas. Acuden a las plazas, se hacen notar y se agrupan en defensa de la fiesta ante cualquier conato de prohibición, lo que sinceramente asegura la supervivencia de la misma en nuestro país.

Finalmente no debemos dejar por fuera en este análisis resumido de la situación taurina vivida en Colombia en el 2018, tres acontecimientos de impacto:

1 – La llegada de la empresa mexicana “Promotoreando” en alianza con el ganadero colombiano Juan Bernardo Caicedo para manejar los destinos de la plaza de toros de Cali por tres años.

2 - La renuncia a la dirección de la Corporación Taurina de Bogotá de Felipe Negret Mosquera el creador de la Ley 916 que rige la Fiesta en Colombia y su mayor defensor ante las autoridades legislativas.

3 – La Venta de la plaza de toros La Macarena de Medellín a un grupo de jóvenes inversionistas por parte del dueño el hospital San Vicente, causando con ello la cancelación a Cormacarena de su administración desde el 1 de diciembre y a su vez ésta entidad cancelando la Feria Taurina 2019 debidamente programada con cinco corridas de toros.