Ecuador

Vientos de esperanza

POR JUAN CARLOS SABAY

Vientos de esperanza soplan en el cielo taurino de Ecuador. El 2018 fue un año prometedor para la fiesta brava que vivió momentos positivos. Lo más importante para la tauromaquia en Ecuador sucedió el 3 de diciembre en lo que fue la "Marcha por el Trabajo y la Libertad". En esta, más de 6.000 manifestantes vinculados a los espectáculos tradicionales y al turismo caminaron hacia el Palacio de Carondelet pidiendo que se retome la Feria de Quito Jesús del Gran Poder.

La mejor feria de América favorecía al menos a 60.000 familias que trabajaban ligadas a la actividad taurina. Lenín Moreno, Presidente de la República, escuchó los planteamientos de seis representantes de distintos sectores incluido el taurino, el mismo que expuso las pérdidas que vive la ciudad de Quito año tras año sin su tradicional ciclo ferial.

Por otro lado, la pasada temporada dejó grandes faenas de mucho peso que valen la pena recordarlas. Lo mejor de 2018 llegó de la mano de la entrega de "El Fandi" tras indultar a "Injuriado" con 445 kilos No. 153 de Vistahermosa y la gran clase de Juan Bautista en Ambato. La maestría del peruano Joaquín Galdós en la Feria de Riobamba perdonándole la vida a "Lagartijo" No. 3 con 455 kilos de Campo Bravo. El nacional Mariano Cruz Ordóñez en Tanicuchí indultando a "Marismeño" con 430 kilos de la divisa de La Viña.

El embrujo y arte de José María Manzanares en sus dos faenas en Latacunga en las que cortó tres orejas y dejó un gran sabor de boca. El novillero quiteño José Andrés Marcillo en Latacunga hilvanando una faena de emoción y calidad que culminó con el indulto de "Solapado", Nº 426 con 520 kilos del hierro de Triana.

El futuro se avizora positivo. La tauromaquia ha vuelto a resonar en esos antiguos pasillos que durante 10 años no tuvo cabida alguna. Ecuador tiene plazas, toros y toreros. Pero, ¿qué falta? ¿Será que la política que tanto daño le ha hecho a la fiesta puede jugarle una buena pasada en el 2019?